La acuarela es, sin duda, un medio fácil de reconocer. Tiene una transparencia y una luminosidad que es difícil de igualar con otros medios.
Sin embargo, lo que la hace realmente especial es la manera de trabajar.
Pintar con acuarela tiene sus propias reglas y si ya te has enfrentado a ella, sabes que no se trata solo de pintar, si no de domarla.
Últimamente se ha unido mucha gente nueva por aquí, así que hoy me apetece volver a las bases y repasar algunas de las particularidades que hacen que la acuarela sea un medio tan único. Tanto si llevas tiempo pintando como si acabas de empezar, siempre viene bien recordar por qué trabajamos como trabajamos.
Vamos a ello.
El blanco no se pinta
Una de las primeras cosas que uno aprende es que, en acuarela, las zonas mas luminosas de tu pintura no se pintan.
A diferencia de otros medios, donde una pincelada de blanco puro puede darte ese toque de luz deseado, aquí el blanco del papel hace ese trabajo por ti. Tu tarea consiste en reconocer donde lo necesitas y evitar cubrirlo con pintura.
Parece intuitivo, pero esto cambia completamente tu manera de trabajar. Antes de empezar, debes pensar que zonas quieres mantener intactas, ya que, si las cubres por error, recuperarlas suele ser complicado.
Por eso, cuando empiezo una nueva obra, intento primero identificar las luces.
Fíjate en el siguiente dibujo: la barandilla, parte del suelo y los reflejos del agua son las zonas más luminosas, y por eso, las he dejado completamente sin pintar.
De claro a oscuro
Esta seguramente sea una de las reglas mas conocidas de la acuarela: empieza por los tonos claros y avanza hacia los mas oscuros.
Esto tiene una explicación bastante practica. Es relativamente fácil oscurecer una zona añadiendo pigmento pero es muy difícil aclararla una vez oscurecida. Este es el gran inconveniente (o reto) que presenta la acuarela.
Por eso, la mayoría de artistas trabajamos por etapas. Estableciendo primero los tonos mas claros, y después añadiendo tonos intermedios y oscuros.
En este ejemplo puedes ver como se construye la imagen capa a capa:
Primero establezco el dibujo para situar los elementos principales e indicar las proporciones adecuadas
En la primera aguada, establezco los tonos mas claros. Todavía no resuelvo detalles, únicamente me enfoco en grandes masas de color claro.
Después incorporo los tonos intermedios, que empiezan a dar volumen a la escena
Finalmente añado los oscuros y algunos detalles que terminan de construir la obra:
Cuidado con insistir demasiado
El papel de acuarela es delicado. Si trabajas con uno de algodón de buena calidad, puedes apretar algo mas (hablamos de esto aquí). Pero si te emocionas y pasas de tres o cuatro capas, el papel dejará de absorber tan bien, y empezarán los problemas. Los tonos empezarán a apagarse y la obra acabará teniendo un aspecto sucio, sin frescura.
Esto es mas fácil de decir que de aplicar. Cuando tienes la pintura delante, resulta muy tentador seguir corrigendo y añadiendo detalle, y muchas veces es precisamente esto lo que hace que la zona deje de funcionar.
Transparencia
Personalmente esta es mi cualidad favorita de la acuarela. Cuando trabajas con veladuras transparentes, los colores inferiores siguen participando en el resultado.
Esto es lo que provee a tus obras de esa luminosidad tan característica. Las imágenes siguientes muestran un ejemplo de esto:
La primera capa que utilizo para las fachadas, sigue participando en el resultado final, dando esa luminosidad tan especial a la obra. Fíjate como ocurre lo mismo con el reflejo del suelo en la parte izquierda.
El agua
Posiblemente el aspecto más importante. Podemos hablar de pigmentos, papel, pinceles… Sin embargo, es el agua la que dictamina el resultado.
La cantidad de agua que lleva el pincel, la humedad del papel y la proporción entre ellos determinan completamente el resultado.
Con el papel húmedo, los colores se expanden y se mezclan suavemente.
Sobre el papel seco, los bordes suelen quedar mas definidos.
Con mucha agua, puedes conseguir transiciones suaves y efectos espontáneos.
Con una mezcla mas concentrada, conseguirás colores mas intensos y mayor control.
Aprender a reconocer estas condiciones es parte del proceso. Y esto se aprende pintando. Pintando mucho.
En definitiva
Creo que parte de lo que hace especial a la acuarela es que siempre hay algo nuevo que aprender. Cada obra te enseña algo nuevo y siempre te termina sorprendiendo.
Y a ti: ¿Qué es lo que más te gusta de la acuarela? ¿Hay alguna característica de este medio que te parezca única? ¿Y qué es lo que más te cuesta dominar? Te leo en los comentarios.
Que disfrutes de una feliz tarde.
Atte.: Ander Watercolor











I literally just started experimenting with watercolors. I have always wanted to paint with them. I have spent time experimenting with the wash and colors. Figuring out how to use the water as you mentioned. It has so much fun. The next step is actually a painting 😊
I am in the Midwest. Classes are challenge so I have been watching free tutorials.