El truco para evitar que el papel de tus acuarelas se abombe
Una técnica sencilla para reducir las ondas del papel
Una de las cosas más frustrantes de la acuarela es terminar una pieza que te encanta… y ver cómo el papel acaba lleno de ondas, quitándole ese aspecto profesional o premium que realmente te gustaría que tuviera.
Especialmente cuando se trabaja sobre algodón y con bastante agua, es muy difícil evitar que el papel se abombe.
Durante mucho tiempo pensé que simplemente era parte del proceso, pero con los años he ido encontrando formas de reducir muchísimo ese efecto y conseguir que, tanto los sketchbooks como las obras individuales queden mucho más planos una vez secos.
Las fibras del algodón absorben agua, se expanden de manera irregular y aparecen las típicas ondas. Algunas zonas reciben más humedad que otras, el papel se deforma…
La buena noticia es que hay una forma MUY sencilla de minimizarlo.
Y no necesitas ninguna herramienta especial.
El truco
Cuando tu obra esté completamente terminada y completamente seca, dale la vuelta a la hoja y humedece toda la parte trasera.
Importante: la humedad tiene que repartirse de forma homogénea. No empapes zonas concretas y evita que se formen charcos. Exactamente igual que si fueras a trabajar la acuarela sobre húmedo después.
Después de eso, cierra el sketchbook y coloca peso encima.
Y cuando digo peso, me refiero a peso de verdad.
En mi caso suelo usar:
una pila de libros,
y encima una caja de herramientas pesada.
Ahora quiero que pongas tus ojos al mismo nivel que el sketchbook y compruebes que las hojas quedan prensadas entre sí y el sketchbook vuelve a verse completamente plano. Esto es importante, si no, significa que hay poco peso.
Ahora toca esperar.
El papel necesita varias horas para secarse porque ya no está expuesto al aire libre.
Yo normalmente lo hago por la mañana antes de irme a trabajar y, cuando vuelvo a casa 8 o 9 horas después, ya está listo.
Y la diferencia se nota muchísimo.

Si trabajas con hojas sueltas en vez de sketchbooks, el proceso es exactamente el mismo.
La única diferencia es que puedes colocar el papel entre dos superficies rígidas: plástico, PVC, metacrilato o cualquier superficie no porosa.
También puedes usar cartón duro, aunque no es lo ideal porque el propio cartón absorbe humedad y puede deformarse.
La idea sigue siendo:
Humedecer la parte trasera,
prensar el papel entre superficies planas,
poner peso encima,
y esperar a que toda la humedad desaparezca.
Simple, pero cambia muchísimo el acabado final de una acuarela.
La importancia de elegir un buen papel
Aunque esta técnica ayuda mucho, hay algo que marca la diferencia: el papel que utilizas.
El algodón sigue siendo la mejor opción para acuarela. No solo porque absorbe el agua de una forma mucho más homogénea, sino porque también soporta muchísimo mejor este proceso de volver a aplanar el papel después.
Además, cuanto mayor sea el gramaje, menos tenderá a ondularse.
Un papel fino se deformará con mucha facilidad y será más difícil devolverlo a su estado original. En cambio, papeles de mayor gramaje mantienen mucho mejor la estructura y responden muchísimo mejor a esta técnica de prensado y secado.
Así que si quieres mejorar el acabado final de tus acuarelas, que sepas que el papel que eliges también cambia el resultado.
Si quieres profundizar más sobre cómo elegir un buen papel para acuarela, en mi Patreon tengo un vídeo completo dedicado únicamente a eso: tipos de papel, diferencias entre algodón y celulosa, gramajes y cuáles recomiendo según la forma de pintar de cada uno.
Puedes verlo aquí → [Cómo elegir el papel en Acuarela]
Te deseo una estupenda tarde.
Atte.: Ander Watercolor







