Domina el húmedo sobre húmedo: desbloquea el verdadero potencial de la acuarela
Aprende a controlar el pigmento y el agua para crear cielos, nubes y fondos con profundidad
Hay algo que veo constantemente cuando observo acuarelas de principiantes y que me recuerda a la forma de trabajar que empleaba cuando empecé.
La mayoría de las pinturas están hechas casi completamente sobre papel seco.
Detalles, capas… todo muy controlado.
Y tiene sentido. Pintar sobre seco es mucho más predecible. Sabes exactamente dónde va a caer el pigmento y hasta dónde va a llegar la pincelada.
Sin embargo, si pintas siempre así, te estás perdiendo gran parte el potencial que ofrece la acuarela.
El verdadero poder de este medio está en la técnica de húmedo sobre húmedo.
Los degradados que se pueden lograr y la manera en la que los pigmentos se mezclan entre sí son muy difíciles de conseguir con otros medios.
Por eso esta newsletter es una pequeña defensa del húmedo sobre húmedo.
Tengo la sensación de que mucha gente evita usarlo por dos razones.
La primera es la falta de control.
Si cada vez que intentas trabajar sobre húmedo aparecen coliflores o el pigmento se descontrola, es normal que acabes evitándolo. Pero al hacerlo también estás evitando una de las partes mágicas de la acuarela.
La segunda razón es más curiosa: no saber cuándo usarlo.
Una forma sencilla de pensarlo es esta:
Si un elemento no tiene esquinas o debería quedar fuera del foco principal, probablemente funcione mejor en húmedo sobre húmedo.
Ejemplos prácticos
En el ejemplo de la izquierda decidí pintar las montañas sobre seco, lo que creó unos bordes claros y definidos. Se ve perfectamente dónde empieza y termina cada montaña. Aunque funciona, creo que la escena habría ganado fuerza y credibilidad si las hubiera pintado sobre húmedo, de manera que el foco se centrara más en la casita y el árbol.
En el ejemplo de la derecha, el fondo sugiere que hay una zona montañosa, pero apenas tiene detalle. Esto dirige la atención hacia la gasolinera y el coche, los elementos realmente importantes de la escena. Este tratamiento aporta una profundidad enorme al conjunto de la obra.
Otro ejemplo son las nubes:
En el ejemplo de la izquierda, la nube y sus sombras interiores están hechas sobre seco. Esto da una representación más agresiva de las nubes y, sin duda, dirige la atención del espectador hacia esa zona. No creo que sea un error, pero es importante saber hacia dónde irá la mirada si usas esta técnica.
En el ejemplo de la derecha, las nubes han sido realizadas sobre húmedo, lo que aporta más armonía y cohesión a la obra sin robar protagonismo a lo realmente importante: el puente.
Si quieres profundizar en esta técnica, ayer publiqué un tutorial completo en Patreon donde la explico paso a paso con 8 ejercicios prácticos: degradados, nubes, fondos desenfocados y paisajes.
Gracias por leerme hasta aquí.
Nos vemos en dos semanas :)
Atte.: Ander Watercolor





Gracias