Cómo elegir buenas referencias para tus pinturas
Y no morir (de aburrimiento) en el intento
Hace un tiempo seguía obsesivamente a un acuarelista. Dominaba todo: color, técnica, pincel, agua, papel… Era un auténtico maestro del medio. Yo, como aprendiz, babeaba con cada obra que publicaba.
Durante meses, cada nuevo dibujo suyo me parecía una clase magistral. Pero había algo que no terminaba de encajar. Algo que no sabía explicar… hasta que un día enseñé su perfil a un par de amigos.
Su reacción:
— Meh.
¿Meh? ¿Pero no ves esa luz, ese control? ¡los degradados son perfectos! ¡Es buenísimo!
Y entonces lo entendí.
Él pintaba como los dioses, sí. Pero elegía escenas que no decían absolutamente nada. Rincones completamente aleatorios, paisajes planos, fachadas sin alma. Era como un fotógrafo disparando a lo primero que se cruza. Técnica brutal. Motivos… insulsos.
Y ese es el tema del que quiero hablarte hoy:
Cómo elegir referencias que realmente funcionen.
Porque por muy bueno que seas con los pinceles, si lo que estás pintando no tiene chispa, no hay acuarela que lo salve.
Aquí va mi (muy personal y totalmente sesgada) guía para elegir buenas referencias:
✴ Contrastes potentes
Si la escena es plana en luz, será plana en papel.
El contraste entre luces y sombras es lo que da forma, volumen y atmósfera. No necesitas una escena hiperdetallada, necesitas una buena pelea entre sol y sombra. Imagínate una calle iluminada por el sol mientras el resto queda en sombra: ese juego es tu mejor aliado para crear profundidad con solo unas pinceladas.
En acuarela, lo que no tiene luz ni sombra, muere. Así de simple.

✴ Escenas simplificables
No estás haciendo hiperrealismo. Estás dibujando con agua.
La acuarela exige soltar el control. No vas a dibujar piedra a piedra ni ladrillo a ladrillo. Por eso, tus referencias deben poder soportar la simplificación. Es decir, aunque elimines el 70% del detalle, la esencia debe mantenerse.
¿La escena tiene una estructura clara, formas grandes, líneas que guían? Bien.
¿Es un caos visual de cables, ramas, coches y gente? Mala idea.
La acuarela premia la síntesis. Y la escena que elijas debería dejarse simplificar sin perder alma.

✴ Luz que cuente algo
No toda luz es interesante.
Una escena con buena luz es aquella en la que esta dirige la mirada, genera atmósfera o incluso añade emoción. Un rayo de sol que entra por una ventana. Una farola encendida mientras cae el atardecer. Un toldo que proyecta una sombra cálida en la fachada.
Esa luz no está “ahí”, está haciendo algo. Está contando una historia.
Evita escenas con luz plana, sin dirección, sin intención. Si la luz no habla… la pintura seguramente tampoco.

✴ Buena composición
Una buena referencia no solo se ve bien: funciona bien.
Sé que soy un pesado con este tema. No importa si es una foto hecha con móvil o sacada de una peli: lo fundamental es que tenga una estructura clara, que el encuadre sea intencional y que se note que hay una historia ahí dentro.
La regla de los tercios, los marcos naturales, las diagonales… todo eso que usan los fotógrafos (y que te conté aquí) vale oro también para ti. Si no sabes por qué te gusta una imagen, es posible que sea por la composición.
Hazte una pregunta sencilla: ¿esto funcionaría en una postal? Si la respuesta es sí, probablemente tienes un buen punto de partida.
✴ Color que detiene el scroll
Sí, el color también importa.
No es solo "qué colores hay", sino cómo se relacionan. ¿Hay armonía? ¿Hay algo que te hace quedarte un segundo más mirando la foto? Puede ser el azul del cielo contrastando con una pared cálida. Puede ser el reflejo verde de un toldo sobre el suelo. O la luz anaranjada de una farola al anochecer.
La acuarela se expresa mucho a través del color, así que si no hay nada cromáticamente sugerente… la obra puede quedarse plana.
Dominar la técnica es importante. Pero elegir bien qué pintas… lo es incluso más.
Recuerda: no necesitas escenas espectaculares, necesitas escenas que funcionen.
Y si además cuentan una historia, mejor que mejor.
Nos leemos en la próxima. Como siempre, GRACIAS.
✎ PD: ¿Te gustaría que analizara algunas de tus fotos o referencias? Te leo en comentarios, me encantan estos debates.


Hola, una contribución…
Algo que aprendí en el diseño (yo soy diseñadora), y que también aplico a otras formas de expresión artística, es la importancia de los espacios en blanco. No están ahí por casualidad: son esenciales para ayudar al cerebro a identificar qué es realmente importante en una composición, ya sea un diseño digital, una pintura, un dibujo o cualquier otra forma de creación visual.
Nuestro cerebro siempre busca ahorrar energía. Cuando se enfrenta a demasiada información al mismo tiempo, o a estímulos poco definidos, necesita esforzarse más para interpretar la escena. Eso puede generar fatiga visual o incluso una sensación de confusión. Ahí es donde el minimalismo se convierte en una herramienta poderosa: al reducir la complejidad y organizar mejor los elementos, podemos guiar la mirada con más claridad y hacer que la experiencia sea más agradable.
Esta lógica también se aplica al uso de la luz y la sombra en la pintura. Cuando hay poco contraste —es decir, cuando los colores y tonos son muy similares— el cerebro gasta más energía tratando de entender dónde comienza y termina cada forma. Es más difícil percibir la profundidad, el volumen y la separación entre los objetos. Pero cuando usamos el contraste de forma intencional, con luces y sombras bien definidas, facilitamos esa lectura y creamos composiciones visualmente más eficientes y atractivas.
En resumen, enfocar la atención, usar espacios en blanco y aprovechar bien el contraste son formas inteligentes de crear equilibrio visual y respetar el funcionamiento de nuestro cerebro. Eso hace que la experiencia estética no solo sea más bella, sino también más fluida y placentera. ☺️
Muchas gracias!!!!